Un corredor de la vida en pintura

Para el artista plástico, Carmelo Sobrino, hallar inspiración a la hora de desarrollar el arte conmemorativa de la Convención de Periodistas 2013 no fue tarea difícil, pues el paisaje ya le había provisto las musas.

Sobrino contó que, sobre la azotea de su apartamento sanjuanero, al mirar hacia el sur, el Taller de Fotoperiodismo resalta en un primer plano encuadrado entre la naturaleza, autos, barcos, aviones, nubes y diversidad de personas que caminan por las calles de San Juan.

“Hay una perspectiva preciosa desde el Taller hacia el fondo, hasta lograr alcanzar las montañas”, admiró añadiendo sonriente, “Es uno de esos paisajes universales. En ese paisaje se pasea to’ el mundo”.

El manatieño comenzó su trayectoria en las artes desde una temprana edad al entrar en contacto con las manualidades y artesanías de su abuela. Más adelante, estudió dibujo de construcción y, posteriormente, pintura, escultura, vitrales y gráficas en la Escuela de Artes Plásticas del Instituto de Cultura de Puerto Rico. Ha fundado y dirigido diversos talleres de artes y, además, participó en importantes exposiciones tanto dentro como fuera de Puerto Rico.

Tras haber sido abordado para crear una obra representativa para la actividad que será dedicada a su amigo Ismael Fernández, presidente del Taller de Fotoperiodismo y fotoperiodista del periódico El Nuevo Día, el propio Fernández y los alrededores del Taller le sirvieron de modelos al pintar.

El artista puertorriqueño ya había estado desarrollando la idea para un cuadro que le obsequiaría a Fernández y cuando Rafael Lenín López, presidente de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO), le encomendó la tarea de hacer el cartel de la Convención, Sobrino presentó su idea.

Esta, entonces, se adoptó como el arte oficial del Congreso, una pieza simbólica de aproximadamente cuatro por cinco pies en acrílicos coloridos, como es distintivo del virtuoso, que le tomó cerca de una semana en terminar una vez ya tenía claro el concepto.

A primera vista, un pueblo fantástico poblado de casas y edificios en colores brillantes entre la vegetación atraen la vista del espectador. Y, al alzar la mirada, un avión amarillo sobrevuela sobre la población ficticia de la obra, portando un banderín con el rostro de Fernández en el cielo azul claro, elevando al fotoperiodista a los cielos como homenaje por su labor con los jóvenes de la Isla.

Como aliento a los periodistas nuevos que comienzan a laborar en los medios de comunicación y, también, a los más experimentados, el pintor los exhortó a crear un nuevo discurso que incorpore mayor creatividad y que enaltezca a la Isla.

“Hace falta ese consenso de pensar a Puerto Rico. Sentirlo. Y comprometernos con él con gratitud y con el esfuerzo y sacrificio que demanda esta acción”, reflexionó con dolor en su mirada.

Sobrino invitó a los comunicadores a perder los miedos “de inclusive de ser muchas veces originales” y a aferrarse al país con gratitud, interpretando de qué maneras se podría contribuir a su desarrollo.

Published on / Publicado en Buró de Noticias.

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